FAHRENHEIT 9 / 11
El documental escrito, producido y dirigido por Michael Moore, Fahrenheit 9/11 es tal vez para mi gusto uno de los más escalofriantes relatos de la cruda pero inevitable realidad que vive un país tan importante como lo es Estados Unidos.
Es su afán por desenmascarar el gobierno del presidente Bush, su mal proceder en momentos críticos para el país, y sus políticas inconscientes, Michael Moore saca a la luz publica secretos que resultan invisibles a simple vista, pero que luego de mucho investigar arroja resultados verdaderamente sorprendentes.
Michael Moore hace uso de su impecable humor, sarcasmo e ironía para tocar los temas que más escozor causa a los norteamericanos, y dar respuestas a muchos interrogantes que surgen en los ciudadanos estadounidenses.
Testimonios oficiales, entrevistas a opositores y seguidores del gobierno Bush, videos, fotografías, documentos y archivos son muchas de las tantas herramientas de las cuales hace uso Michael Moore para respaldar y consolidar las muchas equivocaciones y errores en las que ha incurrido el presidente George W. Bush, y de ésta manera hacer un llamado a la ciudadanía americana, y evitar que este monstruo repita por tercera ves mandato presidencial y continúe acecinando inocentes solo por defender intereses, que pasan de ser convenientes para el país y se convierten en intereses particulares.
El nuevo periodismo al igual que esta clase de cine documental, basada en la verdad, con información contada de maneras más sensata y humanizada, sin tener la presión de un sector económico o político en especial, que influya para censurar la información, y encaminarla a favor de unos cuantos, a costa de la verdadera felicidad y conveniencia de muchos, es definitivamente la verdadera industria, la que lograría cambiar la perspectiva común de las personas, y voltearla a favor de lo que en realidad ocurre alrededor del mundo, y que algunos se encargan de esconder para engañarnos y ocultarnos quienes evidentemente apoyan la guerra y el odio entre los pueblos.
El dolor, la muerte y la guerra es quizás el común denominador de muchas naciones y países en este momento histórico de la humanidad, pero luego de ver este tipo de revelaciones, leer otros tipos de prensa, oír radio más humana, navegar en un Internet menos censurado, entramos como verdaderos espectadores a investigar y a dudar de quienes son lo verdaderos culpables.
Este documental que es más un reportaje logra cautivar al espectador para que crea lo que ve, se emocione, se impacte y se conmueva con lo que observa, con lo que oye, con lo que tal ves muy ciertamente es lo que sucede en sus narices.
Un manejo espontáneo de la cámara, unos testimonios respaldados y una naturalidad del dolor y el escalofriante padecer humano componen esta melodía aterradora y entristecedora de realidad.
